
No lo vamos a olvidar. Aunque se siga alimentando a esta Navarra impertérrita*. El daño que se ha hecho a los trabajadores y clientes de Caja Navarra es ¿irreparable? Y las consecuencias de su desvinculación de la sociedad navarra las vamos a sufrir muchos años, sobre todo en unos momentos en que nuestras posibilidades financieras públicas están especialmente mermadas por la crisis.
Pero este desaguisado tiene responsables políticos que se lo han llevado crudo en sobresueldos opacos, y que han puesto al frente a un gestor de estilo plutócrata y de resultados de récord. Esta Memoria que proclamamos desde Zabaltzen y Geroa Bai a la Navarra Impertérrita la ilustramos en este post con tres artículos de mucho valor añadido. Porque la transparencia nos hace más libres
*Impertérrito-a: “Que no se altera ni se asusta ante situaciones difíciles o peligrosas”